
Hoy, comparto una reflexión que leí hace varios años, y que hoy logré encontrar:
Caminaba con mi padre cuando el se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó: Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?
Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: Estoy escuchando el ruido de una carreta. Eso es -dijo mi padre-. Es una carreta vacía.
Pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aun no la vemos? Entonces mi padre respondió: Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.
Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: "Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace" La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero. Y nadie está mas vacío que aquel que está lleno de sí mismo.
Curiosamente, uno de los órganos más complicados, y difíciles de "domar" es la lengua. Tan pequeño, pero como dice Santiago "una paqueña chispa, cuán grande bosque enciende..." (Stgo. 3: 5). Y realmente se necesita domar a este miembro del cuerpo, para evitar mayores complicaciones, en nuestra vida, y en la de los demás. Recurro a Salomón, para meditar en un proverbio acerca de ésto.
Caminaba con mi padre cuando el se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó: Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?
Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: Estoy escuchando el ruido de una carreta. Eso es -dijo mi padre-. Es una carreta vacía.
Pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aun no la vemos? Entonces mi padre respondió: Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.
Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: "Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace" La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero. Y nadie está mas vacío que aquel que está lleno de sí mismo.
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Triste pero cierto: La realidad es que muy pocas veces nos detenemos a pensar en lo que decimos, y en la forma en que lo hacemos. Por lo regular sólo tratamos de hacer callar a los demás con nuestras palabras, a pesar de que no siempre contamos con la razón. Por otro lado, hay personas que tristemente hieren a los demás con sus palabras. Palabras que no debieron haber salido de los labios humanos, palabras llenas de desprecio, de enojo, de venganza, de necedad...Curiosamente, uno de los órganos más complicados, y difíciles de "domar" es la lengua. Tan pequeño, pero como dice Santiago "una paqueña chispa, cuán grande bosque enciende..." (Stgo. 3: 5). Y realmente se necesita domar a este miembro del cuerpo, para evitar mayores complicaciones, en nuestra vida, y en la de los demás. Recurro a Salomón, para meditar en un proverbio acerca de ésto.
"La boca del justo producirá sabiduría; Mas la lengua perversa será cortada. Los labios del justo saben hablar lo que agrada; Mas la boca de los impíos habla perversidades"
Proverbios 10: 31, 32
"Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace"
ResponderEliminarMuy buena reflexión. Creo que muchas veces la persona está tan llena de problemas, que prefiere permanecer en silencio. Entonces, ¿Qué hacemos?